"Corpus Christi" / (Boże Ciało) (2019).
- Pablo González Domínguez

- 9 nov 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 14 sept 2021
"Corpus Christi" del director polaco Jan Komasa, narra la historia de Daniel, de 20 años de edad, quien experimenta una transformación espiritual mientras vive en un centro de detención juvenil. Al reformarse Daniel desea ser sacerdote, pero esto es imposible debido a sus antecedentes penales.

No se puede perder de vista que el director de "Corpus Christi" tiene 38 años y su escritor tan solo 27. Juntos han experimentado la caída de la URSS y las conmociones económicas y culturales relacionadas. Han visto cómo su moneda se ha eviscerado por los esfuerzos por occidentalizarse rápidamente a principios de los noventa. Esto provoca que podamos imaginar el tipo de caos que este tipo de conmoción económica provocaría en una nación que todavía no había cerrado las heridas abiertas de la Segunda Guerra Mundial unos 40 años antes. Y todo lo anterior queda retratado en el telón de fondo de esta gran cinta.
Esta película estuvo nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera, sin embargo perdió frente a "Parasite" del director coreano Bong Joon-ho.

A pesar de esto, el cine polaco ha crecido enormemente en los ultimos años. Autores como Pawel Pawlikowski han recibido merecidamente elogios internacionales por sus obras "Cold War" (2018) e "Ida" (2013). Si bien todavía no está en ese nivel, el joven director Jan Komasa tiene la sensación de alguien que podría llegar allí. Trabajando a partir de un guión brillantemente texturizado de Mateusz Pacewicz, Komasa encuentra alma en lo que de otro modo podría haber sido una historia común y aburrida.
"Corpus Christi" nos muestra a un joven, profundamente imperfecto, que se hace pasar por un sacerdote al salir de la cárcel. Su fe es genuina, al igual que su devoción por su creciente congregación. Sus vicios (alcohol, mujeres, drogas) siguen siendo un ruido de fondo constante.

Es fascinante ver cómo estos dos autores rebotan las tensiones de la cultura polaca en este personaje. Ellos ven claramente el valor genuino de ambos en la curación espiritual, pero albergan un cinismo profundo sobre el aparato que lo brinda. Pues necesitan mencionar la pedofilia y la demografía cambiante para que resuene en la película. La congregación que hereda el Padre Thomaz es anciana y espiritualmente rota por un incidente de transito que se cobró la vida de muchos jóvenes de la ciudad.
El padre Thomaz, a quien también conocemos como Daniel, es brillantemente interpretado por Bartosz Bielenia. Todos los críticos que han escrito sobre esta película han notado los penetrantes ojos azules de Bielenia. Tan expresivos que logra que los ojos de los espectadores sean atraídos casi hipnóticamente hacia ellos, logrando elevar incluso los momentos más débiles de la película. Es una actuación inteligente y difícil. Sin duda una de las mejores de los últimos años.

"Corpis Chisti" es una película con luz propia, bien interpretada, bien escrita y funciona como un reflejo fantástico de las tensiones de la cultura polaca en la actualidad. Una digna nominada a la mejor película internacional.



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