"Polvo" (2019).
- Pablo González Domínguez

- 12 nov 2020
- 5 Min. de lectura
“Polvo” es el debut como director de José María Yazpik, a quien recordamos principalmente gracias a su trabajo actoral en producciones como “Las obscuras primaveras”, de Ernesto Contreras, “Voces Inocentes” de Luis Mandoki, “Abel” de Diego Luna, “The Burning Plain” de Guillermo Arriaga, así como por su participación en la serie de Netflix “Narcos México”.

Con su Opera Prima, José María Yazpik consiguió 10 nominaciones a los premios Ariel. Siendo la 2da película con más nominaciones solo detrás de “Ya no estoy aquí”, que fue la gran ganadora de la pasada edición al obtener 10 de sus 13 nominaciones.
Uno de los aspectos que vuelven relevante a esta película, es que llega en un momento socio-histórico que ha estado presente en México desde hace ya varios años. La invasión del narcotráfico y a la explosión de la violencia en nuestro país. Esto ha causado el surgimiento de la llamada “narcocultura” tanto en el cine, como en la televisión, la música y la literatura. Por lo cual, los medios de entretenimiento se encuentran llenos de productos que hacen referencia al narcotráfico. Lo que ha provocado un intenso debate sobre las representaciones que idealizan y enaltecen la violencia en sus historias, mostrándola como un modo de vida aspiracional para ciertos grupos de la población.
Sin embargo, al ser un tema actual y de gran relevancia, sigue siendo pertinente el tratamiento de estas historias desde distintas perspectivas, y sobre todo, desde distintos géneros narrativos. Pues aunque hay quien afirma que todas las representaciones del narcotráfico justifican y enaltecen sus acciones violentas, películas como “Polvo” sirven para desmitificar este tipo de postulados.

Aunque la temática principal de esta cinta es el narcotráfico, su historia sirve para condenar sus acciones, así como para mostrar las consecuencias que implica unirse a estos grupos organizados. Realmente no podemos decir que todas las producciones que tocan este tema van a glorificar las conductas del narcotráfico. Esto siempre va a depender del enfoque que se le dé al producto, así como de la misma visión del espectador y su propia capacidad de abstracción. Por lo que se debe considerar el tratamiento dado a cada representación, como una propuesta independiente y ajena a las demás producciones.
Si nos fijamos específicamente en el discurso de “Polvo”, podemos darnos cuenta que su objetivo no es justificar las acciones llevadas a cabo por el narcotráfico, sino que busca estructurar su historia desde una perspectiva ligera, que no utiliza a la violencia como su principal eje narrativo. De tal manera que como resultado tenemos una especie de drama disfrazado de sátira. Y aunque hemos visto este tema tratado de manera similar en películas como “La ley de Herodes” o “El Infierno” de Luis Estrada, existe una diferenciación en como “Polvo” presenta su historia, pues por medio de su narrativa José María Yazpik elige mostrar la realidad del narcotráfico, sin recurrir a la violencia como un recurso constante.

La trama de la película es relativamente sencilla. “Chato”, (José María Yazpik) es un hombre que en su juventud salió del pueblo de San Ignacio en Baja California, para buscar la fama y probar suerte como actor en Hollywood. Sin embargo, se nos muestra que sus objetivos se vieron frustrados y que realmente nunca logró alcanzar el sueño de convertirse en un famoso actor. Pues en lugar de esto, “El Chato” se ve involucrado con un cártel que lo emplea como un narcotraficante de poca monta, dedicado a resolver los problemas de su patrón.
Es cuando un cargamento aéreo de cocaína cae en el pueblo de San Ignacio que se le asigna a “Chato” la tarea de volver a su pueblo natal para recuperar la droga que quedó regada por todos lados. De esta manera, “Chato” les pide ayuda a los habitantes de San Ignacio para recuperar las toneladas de cocaína tirada, mencionándoles que se trata de un nuevo polvo farmacéutico que cuenta con grandes propiedades curativas, y ofreciéndoles en cambio la generosa cantidad de 100 dólares por su contribución. Siendo ésta, una suma que los habitantes del pequeño pueblo nunca han visto reunida en un mismo sitio. Lo cual provoca que al entrar en contacto con grandes flujos de dinero, comience a haber cambios en las personas de San Ignacio, quienes cada vez se vuelven más ostentosos y consumistas.

La propuesta de “Chato” hace que los habitantes de San Ignacio empiecen a recolectar la droga esparcida por todo el terreno para luego entregársela, pero su actividad y el intercambio ofrecido a la gente, comienzan a levantar sospechas entre varios integrantes de la comunidad. Tal es el caso de Toto (Adrián Vásquez), quien funge como el policía de la localidad, el profesor de la escuela y el encargado de los deportes en San Ignacio. Además de también haberse casado con Jacinta, quien fuera la novia del Chato hasta antes de su partida. Esto provoca que ambos personajes mantengan una especie de riña por su pasado y por el afecto de Jacinta, quien es interpretada por Mariana Treviño, a quien seguramente recordarán por su participación en la serie de Netflix Club de Cuervos.
Así que de ésta manera, vemos como desde la llegada de Chato, las cosas comienzan a cambiar entre los habitantes del pueblo de San Ignacio. Pues José María Yazpik expone distintos escenarios, mostrando las consecuencias que puede tener el acceso al dinero fácil, y como éste puede ser un factor de descomposición social.
Aunque el tratamiento con el que se estructuró “Polvo” la vuelve una película de comedia, las vivencias que le ocurren a “Chato” son bastante dramáticas, llegando a rozar en la desesperanza. Y es que el personaje de “Chato” ve en Jacinta y Toto la vida que nunca tuvo, y a la cual ya no tiene acceso debido a las decisiones que tomó en su pasado. Provocando que aunque luche por obtener una nueva oportunidad, su presente se lo impida drásticamente.

Un factor que se debe tomar en consideración es que la historia de “Polvo” transcurre en la década de los 80’s, lo cual podemos señalar como una virtud del guión co-escrito por Alejandro Ricaño y por el mismo José María Yazpik. Esto debido a que en esa época aún no se daba la revolución digital, ni existía la intercomunicación de los medios de información, lo cual justifica que los habitantes de San Ignacio se muestren como personas ingenuas e inocentes que no tienen la más remota idea de cómo luce la cocaína. Sumado a esto, fue en la década de los 80’s cuando el narcotráfico comenzó a surgir a gran escala dentro de México, lo cual refuerza la trama mostrada en esta película.
Por su parte, el guión no es la única virtud de “Polvo”, ya que la fotografía a cargo de Tonatiuh Martinez aporta mucho al ritmo de la película, pues fue el mismo Tonatiuh quien fotografió “Sueño en otro idioma” de Ernesto Contreras, la cual recibió 16 nominaciones en los Premios Ariel, incluyendo por supuesto Mejor Fotografía.

Aunque “Polvo” no resultó premiada en la pasada edición de los Premios Ariel, esta cinta contó con los méritos suficientes como para haber conquistado algunas de las categorías en las que estaba nominada. Ya que José María Yazpik entrega una ópera prima ingeniosa y original que logra retratar desde otra perspectiva el problema del narcotráfico.
Es importante mencionar que “Polvo” fue producida con el financiamiento de FIDECINE, que funcionaba como el estímulo para la producción y distribución cinematográfica en México. Y al haber sido cancelado recientemente, el cine mexicano se ve en un momento difícil y crucial para determinar su futuro. Es por esto que vuelvo a expresar la importancia de consumir cine nacional. Pues solo de ésta manera se podrán seguir consiguiendo apoyos que permitan la producción de películas propositivas y de buena calidad.



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